Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘conciliación’


Con las dos manos tecleando y una pequeña acurrucada en el regazo trato de pensar en cómo planificar la semana.

A nivel laboral se presenta nueva. Con demasiadas novedades que me quiero tratar de tomar del modo más positivo posible.

A nivel familiar con examen de la mayor el viernes, reunión de delegados de padres el martes…

A nivel personal con huelga de transporte público el lunes lo que me hará ir a mata caballo todo el día, y ya veremos si no me toca volver en taxi y hacer el día redondo.

Vamos, que es mirar el reloj y entrarme unos escalofríos.

Y pienso en la palabrita conciliación. Porque mira que me ha permitido conocer a buenísimas personas. Enterarme de nuevos proyectos. Empaparme de nuevas ilusiones.

Pero, ¿cómo concilio yo todo lo anterior? Porque por mucha flexibilidad, si llego tarde a trabajar, salgo después o me toca trabajar más por la noche… pero claro si la peque tiene hambre ahí tengo que estar, y entonces a dormir más tarde… Por otro lado, veo que en el cole esto de conciliar como que ni se piensa, porque si hay una reunión de delegados de padres a las 17,15 qué hago con las niñas si mi Santo aún no ha salido, porque la mayoría de trabajos no permiten estar fuera a las 17,00 entre semana.

Venga, vale, que yo puedo con esto y más. Que si tecleo de esta guisa y a estas horas es porque valgo un montón…

Y a todo esto, que no quería acabar sin decir que pese a lo anterior, hasta estoy contenta, porque mira tú que después de haber estado el fin de semana entre vómitos y demás parece que lo acabamos sin fiebres y sin expulsiones varias…

Pues nada,  buen comienzo de semana tengan ustedes…

Fuente Imagen: http://t2.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQWss7l30EFLOwKuOgg0W02Tr69dyU5EOxPds6xdYT4r9jAKWMU

 

 

Anuncios

Read Full Post »


Apenas hace un año de aquel post desgarrador que Marta Gual publicó ante su vuelta al trabajo y la angustia que esa situación le creaba. El post que dio lugar a un gran debate virtual y que se acabó materializando en la creación de Conciliación Real Ya, conocida ya por muchos como CRYA ( fonéticamente parece que decimos “cría”, bonita y enternecedora palabra y con muchísimo potencial  en su significado). Y así, como quien no quiere la cosa, nuestra CRYA cumple un añito, y está por tanto de fiesta, y cómo no, en todo cumpleaños hay regalos, así es que aquí he traído el mío, en formato de misiva:

“Querido CRYA,

Apenas un año te ha dado para vivir mucho.

Has conseguido, en este tiempo, poner a trabajar a un grupo de personas bastante heterogéneo, a la par que disperso físicamente, que gracias a esto del llamado mundo 2.0 y las nuevas tecnologías logran ponerse de acuerdo y coordinarse de un modo sorprendente.

Has ido moviéndote con cautela, tomando contactos, con distintas instituciones, organizaciones y  poco a poco vas teniendo voz y presencia en conferencias de congresos y encuentros en los que la conciliación es un factor importante.

Has transmitido que es posible luchar por cambiar todo aquello establecido que se cree mejorable para nosotros, para los nuestros, sin hacer daño a nadie.

Y es por ello, que hoy, en esta noche silenciosa, cierro los ojos y pienso que gracias a lo que ya eres, y poco a poco serás, con el trabajo por delante que tienes y tenemos, es posible que dentro de no mucho haya una madre que a las dieciséis semanas no tenga que dejar a su hijo por volver a un puesto de trabajo para demostrar que pese a haber parido sigue siendo una competente profesional, haya un padre que pueda disfrutar de su baja paternal sin tener que justificarse ante nadie por compartir los primeros días de su hijo, haya una abuela que no tenga la sensación de que si ella falta sus hijos no podrán organizarse en el día a día, haya un abuelo que no sienta que es una carga para los suyos porque acudir acompañado al médico implique un conflicto en el trabajo de sus hijos, …

Pues nada,  espero el año que viene verte por aquí, un poco más grande y fuerte, pero con la misma ilusión y energía que desprendes este año, y rodeada de muchos más amigos que se habrán unido y trabajado por tu causa durante estos  doce meses.”

Imagen

 

 



Read Full Post »


Ya hemos pasado el tercer día de clases de este nuevo curso. Aún es pronto para saber cómo irá este año, pero lo hemos comenzado y recibido con sonrisas e ilusiones, junto con un buen puñado de nervios.

Este año las dos mayores están en primaria. La pequeña “se nos ha hecho mayor” y ya hay que empezar a acordarse de horarios, de días de chándal y de exámenes.

 

(Fuente Imagen: http://3.bp.blogspot.com/-6pjeH8fayrE/UE_H9-go4HI/AAAAAAAAFUM/17HpigKi-0I/s1600/Vuelta-al-cole%5B1%5D.jpg )

Ahora tenemos que ir al encuentro de rutinas, aunque hasta que llegue octubre sabemos que no serán muy consistentes y reales.

Y es esa búsqueda de rutinas la que nos hace volver a dar vueltas a los horarios que tendremos los padres para adaptarlos a los que tendrán las niñas en el colegio.

Y de pronto me veo echando la vista atrás un año y me pongo a recordar el propósito que nos hicimos de ponernos en marcha para tratar de lograr alcanzar la conciliación en nuestras vidas, y veo que no nos ha sido posible aún alcanzarlo: Nos hemos pasado el año haciendo malabarismos para estar ahí a primera hora dejándoles en clase, llegar a hora al trabajo, salir puntuales de la oficina para llegar a buscarles, tener la tarde para estudiar con ellas, quedarnos en casa los días que se han puesto enfermas…

Nos ha tocado volver a tirar de los abuelos. Ellos con su gran disposición e infinita paciencia han hecho que nuestros brazos parezcan más largos, que podamos abarcar lo que físicamente no podemos por reuniones o proyectos de última hora, o simplemente por enfermedad, porque los padres también nos ponemos enfermos a veces, aunque es cierto que muy de vez en cuando porque no estamos como para darnos “esos lujos”.

Ahora, vamos a tratar de entrar en rutinas, de reajustar horarios y una vez más seguiremos teniendo claro cuáles son nuestros principales valores para que este curso podamos vivir y disfrutar del año tanto a nivel familiar, personal como profesional y quizás éste si sea nuestro año de avanzar en ese deseo llamado conciliación.

 

 

(Fuente Imagen: http://www.sophya.es/blog/wp-content/uploads/2011/04/conciliacion-2.jpg )

Read Full Post »


“Soñar es gratis”.

No recuerdo el momento en que por primera vez escuché esta frase, y lo peor es que hasta hace muy poco tiempo, ¡me la creí!

Soñar, no es gratis, porque aunque nos sirve como motor para incentivarnos a hacer ciertas cosas con la ilusión de poder al final alcanzar alguna otra que consideramos nuestro sueño, también nos hacen emplear energía, destinar esfuerzos y sacrificios hacia un sueño que no siempre es finalmente alcanzable.

 

Fuente: lugares-sonar-porque-sonar-es-gratis-L-ZAMv6q.jpeg

Según las distintas etapas que vamos viviendo en nuestra vida, tenemos sueños nuevos, algunos alcanzables y otros no, algunos permanentes y otros no.

Entre los sueños permanentes: alcanzar la felicidad, conservar el amor verdadero, que los que queremos siempre estén a nuestro lado…

Entre los sueños nuevos y correspondientes a diferentes etapas: conseguir el amor verdadero, tener un trabajo que nos guste, formar una familia, hacer un viaje, tener hijos, aprender a hacer alguna actividad,  hablar idiomas, envejecer con nuestros seres queridos cerca, tener amigos para siempre…

El problema es que según vas pasando etapas, cumpliendo sueños, y dando otros por perdidos, te planteas si soñar merece la pena o es mejor no ilusionarse con aquellas cosas que difícilmente se van a alcanzar por más esfuerzo que se emplee a ello.

Pese a todo, en mi caso, como diría Calderón de la Barca “la Vida es Sueño” y no podría vivir sin tener un incentivo para ello, un gran sueño: que mi familia sea feliz, cueste  lo que me cueste, implique lo que me implique..

Y a día de hoy, sé que lo que me implica es alcanzar una vida conciliadora a nivel personal y profesional, cosa por la que luché y trabajé el año pasado y tendré que seguir en éste.

Y tú, ¿qué sueños tienes? ¿Son permanentes o nuevos y puntuales? ¿Podrías vivir sin sueños?

Read Full Post »


Como bien sabéis, soy madre, esposa y muchas cosas más, entre ellas ciudadana.

En estos momentos, y desde que nací, soy y he sido ciudadana española.

Nací en la época de la democracia, vale, viví algunos días en la época anterior a ésta, pero todos mis recuerdos son “demócratas”.

Crecí con expresiones como “libertad“, “igualdad“, “derechos“, “libertad de pensamiento y expresión“.

  • Fui libre para poder estudiar lo que quise, con mi esfuerzo y trabajo, poder casarme con quien quise por el rito que yo elegí…
  • Tuve la posibilidad de ejercitar una igualdad de género que teóricamente me permitía optar a unos estudios con independencia de ser mujer, cosa que pocas generaciones antes no era posible…
  • Tuve la suerte de poseer los mismos derechos que los varones para contratar, comprar, votar,… en fin decidir sobre mi vida.
  • Podía pensar y manifestar, con respeto y educación lo que opinaba sobre asuntos políticos, religiosos, sociales… y podía optar a leer y escuchar prensa varia porque existía una libertad de expresión. una libertad de prensa.

Escuchar a mis abuelos hablar de un bando u otro de la Guerra Civil, se me hacía algo tan lejano.

Oír como mi madre y la gente de su generación tenían que pedir permiso y obtener autorización de sus padres o maridos para realizar cosas tan sencillas como compras de electrodomésticos o aperturar una cuenta en el banco me producía cierta risa nerviosa, me parecía cómico e increíble.

Y ahora, unos 35 años después, parece que ciertas cosas se tambalean.

Poco a poco, estamos volviendo a una sociedad que tiene miedo. Que se empieza a encerrar sobre sí misma.

Las nuevas medidas anunciadas por el Gobierno empiezan a ponernos nerviosos, seamos o no funcionarios, trabajemos o no en la función pública, porque seamos realistas: cuando las barbas de tu vecino veas cortar…

La subida del IVA nos va a afectar a todos. Seamos realistas, por mucho que pueda afectar a las empresas, cuanto más repercutan, más se podrán deducir, porque no olvidemos que el IVA grava al consumidor final, sí, a nosotros, ciudadanos de a pie. Si antes algo tenía una base de 100, pagábamos 118 y ahora pagaremos 121 ( considerando un tipo del 18% que pasa al 21%). El ingreso en la cuenta de resultados del empresario seguirá siendo de 100, pero a Hacienda le ingresará 21 en vez de 18, y a su vez, cuando el empresario compre algo de una base imponible de 80 por lo que antes pagaba 94,40 ahora pagará 96,8. Por tanto el resultado del empresario es el mismo 100-80. Con independencia de que su tesorería pueda cambiar al tener que hacer ciertos ingresos por las liquidaciones de IVA.

Por otro lado nos dicen que van a quitar la paga extra de navidad a funcionarios, a reducir los días de libre disposición de estos, a reducir el número de delegados sindicales en entidades públicas, reducciones en cotizaciones sociales, en prestaciones por desempleo a partir de un determinado período, cambios en los pagos fraccionados del impuesto de sociedades, eliminación de deducciones por inversión en vivienda nueva, etc…

Pero nadie habla de tocar esas rentas vitalicias que ciertos excargos políticos poseen. Vamos a hacer las cosas de un modo poco serio para no variar: vamos a recortar a muchos los ingresos, en vez de recortarles muchos ingresos a unos pocos. Si una familia puede pasar con apenas 1.200 euros al mes, no deberían nuestros políticos revisar cuáles son sus ingresos mensuales reales y poner una banda que no se pudiese rebasar ni con dietas ni suplementos y dar ejemplo de una vez por todas.

Las medidas aprobadas por el Gobierno deberían hacer funcionar de nuevo la rueda de esta economía. Las medidas que nos proponen deberían hacernos confiar en ellos. Pero es complicado cuando vemos que tras anunciarlas hay risas y sonrisas. ¿ No deberían de estar  preocupados por la reacción de la ciudadanía? ¿ No deberían estar agobiados por si no dan los resultados deseados, o incluso si los dan por si hay demasiados daños “colaterales” por el camino?

Pienso en que con estas medidas, todos los que tenemos la suerte de tener un trabajo vamos a tratar de asirnos a él a cualquier precio. Porque gracias a ese miedo, ya llevamos, al menos en el sector privado en que me muevo, varios años sin subidas de salarios pero con subidas de tareas a realizar ante los puestos amortizados o ante las nuevas necesidades de la empresa.Y éstas se asumen dedicando más tiempo que el establecido en nuestro contrato, ampliando las jornadas laborales ante el temor a ser despedidos. Y ello redunda y redundará en menor tiempo para nosotros, para nuestras familias. Y en una pérdida gradual de ciertos derechos laborales que se habían ido consiguiendo y que poco a poco se van aparcando y abandonando, porque al final cada uno piensa en su familia, sus hijos, en que “en casa hay bocas que alimentar”.

Y a todo esto nos viene a la mente una expresión ” estado del bienestar” y pensamos qué hicimos tan mal para acabar aquí. Cómo es posible haber tenido una vida de trabajo y esfuerzo y vernos ahora así, temerosos de no poder conservar nuestros trabajos, temerosos de no poder dar a nuestras familias, a nuestros hijos, el tiempo, la comida, los estudios, el ocio que consideramos quieren y se merecen.

Y pienso en:

  • cómo vamos a hacer para poder educar a nuestros hijos y dedicarles nuestro tiempo si a la vez tenemos que ser más productivos haciendo más horas de trabajo, pienso en hasta qué punto las medidas conciliadoras existentes hasta la fecha van a durar, van a seguir existiendo, y quiénes van a poder permitirse ejercerlas.
  • cómo se va a proteger la maternidad en esta sociedad con un índice de natalidad tan bajo con unas condiciones tan poco favorecedoras para ser mujer-madre-trabajadora.
  • cómo se va a fomentar  una paternidad corresponsable cuando los derechos de los padres no se pueden ejercer sin sufrir posteriores represalias laborales
  • cómo vamos a mantener la ilusión para trabajar por y para nuestra sociedad cuando miramos hacia atrás y nos toca pagar los excesos que han hecho los demás.

Read Full Post »


Madespymas = Madre Esposa y Más …

Parece que no hace falta explicar en estos momentos las dos primeras palabras, pero y el “Más”.

En ese “Más” he querido incluir el Hija, Amiga, Hermana, Sobrina, Prima, Nieta, Tía, Nuera, Cuñada, Vecina, Compañera, Trabajadora, Cocinera, Repostera, Costurera, Lectora, …, y valga la redundancia, muchas más…

Y es curioso, pero llevo una temporada, que unas pocas acepciones me están llevando de cabeza. Por no decir dos.

Parece un sin sentido que seamos las personas que somos gracias a un montón de facetas que componen nuestras personalidades y que de pronto muchas dejemos de valorarlas para centrarnos en otras en que empezamos a no sentirnos cómodas.

Cuando miras  alrededor y ves gente que tiene malas experiencias a cualquier nivel, piensas en un montón de cosas positivas que se pueden sacar de ellas. Siempre he pensado que cuando se cierra una puerta se abre después otra mucho mejor. Debe de ser porque esas puertas las he abierto y cerrado más o menos a mi antojo. Controlando yo la situación. O al menos, eso yo creía.

Ahora mismo tengo la sensación de que un montón de puertas se abren y entornan a mi alrededor pero no consigo darme cuenta si se van a cerrar para bien o para mal. Una conciencia pesimista me dice que cuidado. La conciencia optimista me dice que lo que tenga que ser será y ya se verá. Que viva el momento según me dicte mi conciencia cada día.

Y mientras me planteo que hay opciones. Pero esas opciones me harían renunciar a una baja maternal completa de 16 semanas seguidas. Me harían tener la sensación de estar renunciando a unos derechos que ha costado conseguir muchos años. Y lo peor de todo, me harían sentir que estoy fallándome a mí misma, a mis valores, ¿o no?¿ O esto es lo  hago por puro egoísmo por no querer compartir ese tiempo con el padre?

Y encima con un mercado laboral como el actual, que el descolgarse puede significar no poder entrar en un medio o largo plazo…

Se me vienen a la cabeza palabras como lactancia, conciliación, maternidad, paternidad, responsabilidad laboral, racionalización de horarios, impotencia, rabia, proyecto de vida… y me doy cuenta una vez más que hay muchas trabas para poder disfrutar de la maternidad si quieres tener trayectoria profesional en muchas de las empresas que componen nuestra sociedad.

Read Full Post »


Hay días que amanecemos con unas ganas impresionantes de comernos el mundo y de pronto  nos damos cuenta de que si nos descuidamos es el mundo el que se nos come a nosotros.

Estos días de tanta incertidumbre a nuestro alrededor me asaltan de vez en cuando ciertas dudas que me llevan por un tiempo a tener tal desasosiego que pienso que el aire podría llegar a faltarme, para tiempo después darme cuenta de que no sirve de nada agobiarse, hay que ir asumiendo el día a día como viene tratando de hacer lo que consideramos que es mejor para nuestra familia, para nuestros entorno, para nosotros en ese momento y en los futuros que vendrán,  y sin olvidar que somos parte de una sociedad yue la suma de los actos de cada uno de nosotros es lo que hará que dentro de unos años volvamos la vista la atrás y podamos sonreír o llorar.

Es tiempo de olvidar los individualismos que en los últimos años parecen  acaparar este mundo en  que vivimos. Hay que vivir pensando no en el yo ni en lo mío ni el para mi  , sino en nosotros , lo nuestro, para nosotros, para todos…

No tiene sentido querer mejoras a costa siempre del de enfrente o al lado pero sin pararnos a mirar nuestra situación real. Pero, del mismo modo, no se puede pedir a todos el mismo nivel de cambios porque cada uno parte de un punto diferente.

No todo el mundo ha vivido o vive por encima de sus posibilidades; no todo el mundo posee unos sueldos de miles de euros que si rebajan un equis porciento afectan poco a la economia familiar; no todos abusamos de unas bajas fingidas; no todos compartimos tareas de educación, familiares, limpieza en nuestros hogares…etc

Sólo quiero y pretendo que todos nos preguntemos y reflexionemos en todo lo que cada uno de nosotros ya hace o podría empezar a hacer partiendo de su propia persona, de su propia familia, de su propio entorno, de su propio dia a dia para que esta sociedad mejore, para no perder derechos por abusos de unos pocos, para que conciliar sea una realidad, para que vivir sea una gran aventura  con grandes emociones pero no con grandes agobios y desesperanzas, para que ser felices con lo que ya tenemos y trabajando por conseguir nuevos sueños no sea una utopía sino una realidad, nuestra realidad.

Read Full Post »

Older Posts »

A %d blogueros les gusta esto: